sábado, 30 de mayo de 2015

SE DESLIZA

...Las campanadas antes del amanecer, las horas regladas de los rezos, la distribución de tareas, el contemplar cada día a la misma hora la luz del sol empujando las sombras de los ventanales por las losas de la biblioteca, las de los arcos sobre el claustro, la caricia de Dios que desliza el tiempo sobre el espacio, cada día semejante al anterior, pero nuevo, ligeramente nuevo, sin conmociones, permitiendo que el alma y el cuerpo se acostumbren a su propio mediodía, y a su ocaso, como un manso animal...

miércoles, 27 de mayo de 2015

ÉXITO

Con Chesteron no se meten muchos de los que no se meten por el dragón defensivo que se le asentó a la puerta de su caverna. Borges. El gran Borges. "Tate, tate, progrecillo, por católico que sea el Sr. Chesterton, A MÍ ME GUSTA".

martes, 26 de mayo de 2015

DE BLOG EN BLOG

Empieza el día intacto, como un cuaderno de estreno; el pequeño Genil susurra por delante del balcón. Pían los mirlos. Algunas lavanderas oscilantes buscan el desayuno al que llamarán seguramente de otra manera. (La psicología animal siempre me intrigó por la práctica imposibilidad de traducirnos mutuamente). Intento seguir un cuento de cuyo centro me desvío y me desvío cuanto más me quiero acercar. Es el mal tiempo. El bueno es corregir. Para eso falta mucho. Quizá una papelera se lo trague antes. Al poco rato escucho puertas. En mi casa no hablamos nunca recién levantados. Vuelvo al día, de estreno ya no tanto. Aún puedo tomar un autobús y bajarme lejos y volver andando. Pero no. Hago zapping -no, esa no es la palabra-, blogueo en ramificaciones caprichosas sin buscar nada. Veo fotos de caras apretadas, de tensión extrema y ropa muy pensada. Luego hablan -escriben- y no se parecen a sus fotos.

jueves, 21 de mayo de 2015

SUMISIÓN

Y sí. Lo leí de un tirón. Me dejó pensando. Un mundo -un país, da igual- en que las mujeres desaparecen de la vida pública. Se negocian. La conversión de los "intelectuales" también se negocia.  Baja el paro, claro, las mujeres en sus casas y tal. Hay muchas más cosas y algunas interesantes. El viejo Guènon, Huysmann, Bloy... ponen un fondo de formalidad universitaria. La tentación está bien clara. Poligamia para todos los que se la puedan pagar. Una esposa de cuarenta en la cocina, otra de quince en la cama. Y la sumisión, ah la sumisión. La mujer es feliz sometida a su marido, el hombre es feliz sometido a su Dios. Y cuando lo dijo la italiana de "Cásate y sé sumisa" por poco la linchan, Ya sé que ni los motivos ni los contextos tienen nada que ver. ¿Seguro? ¿Y por qué me acuerdo todo el rato de que "todo tiene que ver con todo"? ¿De que sólo un máximo de seis personas nos separan a unos de otros por muy patagónicos y letones que seamos? No he disfrutado del estilo, no tengo ganas de releerlo, no he aprendido nada, pero se me han quitado las ganas de escribir cualquier cosa hasta que le eche unas cuantas lecturas de otros cuantos libros encima y se me olvide un poco. Houellebecq.

domingo, 17 de mayo de 2015

...Y HUYAN LAS SOMBRAS...

Acúfenos. Se llaman así las alucinaciones auditivas, se dijo, buscando arrojar a la papelera del olvido, debidamente arrugado, lo que le acababa de pasar.
Estaba en su cocina, sola, de pie frente al armario de los platos, en busca de una taza para tomar cereales. Frente a las bandejas llenas de loza y cristal. Entonces oyó un quejido ansioso, infantil, breve y ajeno. Tan ajeno que volvió la cabeza. Allí, naturalmente, no había nadie.
Recordó su reciente visita al otorrino, su pérdida de oído, la aparición de acúfenos como el sonido lejano y constante de un campo de grillos. Pero esto no tenía nada que ver. Había sido tan claro y tan único que lo reconocería en cualquier sitio, pensó. Y supo, contra su razón y su costumbre, que había sido su alma la que lanzó aquel grito. Su alma abandonada y hambrienta, su alma agazapada en la nuca, su alma, que quería un poco de agua, un poco de pan, un poco de espíritu... "Antes que sople la brisa y huyan las sombras..."

sábado, 16 de mayo de 2015

EL LIBRO ESE

Me resisto y me resisto. Cuanto más lo veo en las listas de los más vendidos más me resisto. Me molesta tener los mismos apetitos lectores de tantos miles de contemporáneos incluidos aquellos de los que mucho desconfío. Pero sé que del lunes no pasaré sin tomar el LAC, bajarme en el Triunfo y entrar en la librería de costumbre, los ojos de acecho, el repaso a un poco todo, pero con el filtro a máxima tensión, los acúfenos en hiper estéreo y el propósito irresistible.
Sí, voy a por "Sumisión". Me atrae como un agujero negro. Y no me lo explico. El tipo no me cae bien. Se cree la muerte, oooos y osssss y más os. Los asuntos que recorre ya los he oído alguna vez, de gente oscura -que jamás venderá... ni escribirá, probablemente...- frente a una copa de vino, un periódico, un telediario, el simple y complicado acontecer.
Hace veinte años mis profetas ocasionales me hablan de eso, de, justamente, la que parece ser la trama de la novela. Seguro que con más ramificaciones y posibilidades. La política ficción fue una de mis pasiones más compartidas.
¿Y si no hago caso? ¿Y si me dedico a los Episodios Nacionales para ir matando el hambre? ¿Y si lo aplazo uno o varios años, hasta que lo descubra medio escondido en la biblioteca municipal, como una más de esas vagas y pálidas curiosidades prescindibles que me producen siempre los "superventas"?
¿Y si, mientras, me pierdo para siempre un sabroso cabreo, una excursión al prójimo, una estupefacción cualquiera...?

lunes, 11 de mayo de 2015

PANDORA

Hacía pocos años allí hubo un cartel que ponía “Pandora”. Por entonces dos cristianas, viejecitas y miopes, leyeron “Panadería” y entraron a predicar.
-         La paz contigo, hermana.
-         Buenas tardes.
-         ¿Eres la panadera?
-         No, señora. Yo soy puta.
-         Venimos a decirte que Dios te quiere.
-         ¿De parte de quién?
-         De parte de Dios.
-         Ah, bueno.
Las viejas hablaron y hablaron y leyeron la biblia y el evangelio, se despidieron y se marcharon. Pandora dio dos palmadas y acudieron sus chicas.
-         Niñas, voy a cerrar el garito y aquí abriré una panadería. La que quiera que se quede a vender pan y la que no, que se vaya.
-         Es broma, ¿no?
-         Qué va a ser broma. He visto el cielo abierto, al pie de la letra. Estoy más que harta de esta vida arrastrada. Vosotras, no sé.
Pandora, que en realidad se llamaba Remedios, se encontró con dos colaboradoras, Adela y Trini, y los ahorros de sus vidas, que a su parecer no eran pocos.
Al cabo de unos meses se abrió la panadería. A Pandora le costaba entender que fuera tan difícil llegar a vender pan, tan lleno de papeleo, de idas y venidas por multitud de oficinas, de sellos y permisos, de vuelva usted mañana, y, sobre todo, tan caro. 

sábado, 9 de mayo de 2015

EL NORTE DEL SUR


Echó a andar por las calles vacías de Topares, pasando frente a casas cerradas y persianas echadas. A pocos pasos asomaba el campo, levemente ondulado, casi plano y con pocos árboles. Algunas lomas de escasa altura se levantaban por los alrededores, salpicadas de pinos y matorrales, y varios garajes, almacenes más bien, en amplios y sobrios locales prefabricados junto a la carretera y en mitad del campo, donde los topareños guardaban las enormes máquinas segadoras en espera del verano. Volvió caminando hasta el cartel indicador, a la entrada, y empezó a rodear el pueblo, atento a su propio campo magnético que le indicaría la dirección correcta. Un camino asfaltado subía por la parte de atrás. Había algunos cortijos cerca, en los alrededores. Los estuvo examinando a distancia, uno por uno, los ojos entornados, desenfocando el punto de atención. Casi al final del rodeo uno de ellos lo atrajo debido a una mayor transparencia en el aire que lo envolvía, una especie de aura, dándole más intensidad, nitidez y color que al resto del paisaje.